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LAS 10 PREGUNTAS MÁS FRECUENTES PARA EL ALERGÓLOGO: II PARTE PDF Imprimir E-mail

LAS 10 PREGUNTAS MÁS FRECUENTES PARA EL ALERGÓLOGO: II PARTE


En una entrega anterior resumimos las cinco primeras preguntas más frecuentes. En ésta, el Dr. Luis Sarmiento, Pediatra e Inmunólogo Clínico y Alergólogo nos responde las cinco restantes:


6.- ¿Qué son las vacunas para la alergia y cómo funcionan?

Se denomina inmunoterapia y consiste en la administración repetida de extractos de las sustancias a las cuales es alérgica una persona. El Dr. Sarmiento explica que se inicia con dosis muy pequeñas, cientos de veces menor a las que se expone la persona, hasta llegar a una dosis mucho mayor. “El resultado es una desensibilización, es decir, el cambio de la respuesta alérgica por una respuesta inmunitaria no inflamatoria”. En cuanto a la duración del tratamiento, este puede ser variable, hasta por varios años y, una vez cumplido el tiempo total, el paciente se mantiene con pocos o ningún síntoma de alergia por muchos años. Actualmente se dispone de Inmunoterapia para administración subcutánea (inyecciones) y sublingual (gotas).


7.- Mi hijo ha tenido muchas infecciones en los últimos meses, ¿tendrá problemas con sus defensas?


Se sabe que si alguno de los componentes del Sistema Inmunitario está debilitado o ausente, se pueden contraer infecciones con frecuencia anormalmente alta. “Afortunadamente las inmunodeficiencias son trastornos muy raros, y hay otros problemas que pueden explicar las infecciones que ocurren con frecuencia, por ejemplo: la malformación de las vías urinarias puede ser la causa de infecciones urinarias”. Otro caso común son las gripes, se acepta como normal 4-6 episodios al año en niños. Lo importante es que siempre que el pediatra sospeche la posibilidad de un trastorno de las defensas, se justifica realizar pruebas de laboratorio e incluso referirlo a un especialista en inmunología clínica


8.- En una ocasión me intoxiqué al comer en un restaurante, ¿cómo puedo saber qué alimentos debo evitar?


El Dr. Sarmiento refiere que comúnmente se ha llamado intoxicación a dos tipos de reacciones similares: la urticaria y el angioedema. La primera es una erupción en la piel que pica, y la segunda es una hinchazón que puede afectar los párpados, labios y otras partes del cuerpo. “Las reacciones a las comidas suelen considerarse de tipo alérgico, especialmente si el alimento no se ingiere a menudo, sin embargo en más de la mitad de los casos no se puede establecer una verdadera alergia, además, muchos pacientes no vuelven a presentar erupciones, incluso si vuelven a comer en el mismo lugar”. Es necesario precisar que si la reacción ha sido severa, con pérdida de la conciencia, y/o dificultad respiratoria, en cuyo caso es necesaria la evaluación por un especialista.


9.- Soy alérgico (a) a la penicilina y tengo temor de someterme a una operación electiva porque puedo reaccionar mal a la anestesia o a otros medicamentos.


Muchos pacientes creen que son alérgicos a un medicamento por reacciones que tuvieron en la infancia y que solo sus padres recuerdan, lo cual no se ha repetido porque lógicamente se ha evitado el medicamento. Con los antibióticos el problema se puede resolver ya que existen numerosas alternativas de acuerdo al tipo de infección y ante un antecedente dudoso es razonable apelar a otro agente. “En ocasiones los pacientes alérgicos a la aspirina lo son también a los antiinflamatorios no esteroideos, esto se llama reacción cruzada y representa un motivo de preocupación y justifica una consulta especializada”. Los pacientes alérgicos a medicamentos no presentan reacciones a diferentes categorías, por ejemplo, no es de esperarse que una persona alérgica a la penicilina lo sea a los antiinflamatorios o que una persona alérgica al yodo lo sea también a los anestésicos locales. Se puede encontrar una persona alérgica a 2 o más categorías de fármacos, pero es tan raro que ello no justifica realizar pruebas especiales o tratamientos previos para recibir medicamentos que nunca han recibido.


10.- ¿Los antialérgicos son peligrosos?


Ante esto el Dr. Sarmiento respondió que no es así. Desde hace muchos años se han usado para tratar con eficacia reacciones alérgicas agudas y crónicas. “Los primeros antialérgicos -algunos todavía disponibles- tenían un efecto muy breve y se necesitaban varias dosis al día, y el principal efecto colateral era la sedación, por lo cual no eran convenientes para pacientes que realizaran tareas que requerían mucha concentración. Hoy día se pueden encontrar antihistamínicos de segunda generación que no producen sueño y que son efectivos con una sola dosis al día”.


Ante esta última interrogante es importante aclarar que los esteroides no son antialérgicos, aunque suelen ser de gran ayuda cuando se requiere una respuesta rápida y efectiva. “Su uso por tiempo prolongado, tomado o inyectado, tiene graves consecuencias como aumento del azúcar en la sangre, retención de sal y líquidos, glaucoma, cataratas, osteoporosis y, en niños, retardo del crecimiento. Su uso debe ser siempre indicado y supervisado por un médico”, concluyó el Dr. Luis Sarmiento.